Wednesday, April 01, 2009

El disco mas caro

Los sellos con imperfecciones de impresión, con fallos de color y forma son los preferidos por los coleccionistas, y por esta razón, los más caros. Lo mismo sucede con las monedas que muestran alguna rareza, es la condición de diferente la que añade el valor económico.
Si se trata de música, el código parece ser similar. O eso demuestra el disco de Frank Wilson Do I love you (indeed I do), salido a subasta hace una semana y abierto a pujas durante las próximas tres. Las estimaciones apuntan una cifra superior a los £100.000 (depende del cambio, pero al rededor de los 130.000 euros).

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Si no están familirizados con la historia de la Motown, es probable que desconozcan a Frank. En 1965, un talento prometedor le auguraba una exitosa carrera como cantante, pero el entonces director de la discográfica, Berry Gordy, tenía otros planes para él. Berry quería mantenerlo alejado del ojo público, como productor y compositor entre bastidores. A pesar de este detalle, Frank grabó en el estudio un single del que se hicieron seis copias con el tema Do I love you (indeed I do). Esto, claro está, sin el permiso del jefe.
Cuando éste se enteró, exigente y autoritario como Herodes, mandó destruir todas las copias. Dos de ellas salvaron la quema y fueron archivadas.
En 1975, el catalogador Tom DePierro encuentra una copia, y a partir de aqui, la historia se vuelve un poco confusa... hasta que en 1977 el productor Simon Soussan descubre el disco, entonces etiquetado bajo el pseudónimo de Eddie Foster, en una pila de curiosidades que el catalogador le "presta". Soussan, raudo, realizó 2000 acetatos, lo que hoy llamamos bootleg y lo que en términos comunes, es un robo sin la autorización de DePierro y fue entonces cuando se convirtió en un himno del Northern Soul.
A principios de los 80, Soussan, algo arruinado precisa de una operación de úlcera de estómago y para poder financiársela ha de vender su entera colección de discos. Comprada por Les McCutcheon, no es redescubierto hasta que el coleccionista Johnathan Woodliffe rebusca en ella. Fue él el que destapó que detrás de Eddie Foster se hallaba Frank Wilson, y consciente de que se encontraba frente a una mina de oro, contacta con el dj y empresario Kev Roberts, que la mantuvo secreta por 10 años hasta vendérsela a Tim Brown por £5.000.
La otra copia, con una historia paralela, es finalmente sacada a la luz en 1997 y subastada por £15.000. La calidad de ésta es ínfima, su estado está lejos de ser aceptable. La copia de Brown presagia convertirse en el 7" más caro de la historia en una subasta que se puede seguir en esta web.
Pero a lo importante. La canción es digna de ser escuchada, si bien en mi opinión se exagera cuando se dice que es la mejor del Northern Soul, es un tema sólido y bello, con un redoble de tambores extraodinario al principio. Solo queda preguntarse qué hubiera sido de la canción si la historia le hubiera dado un lanzamiento convencional sin problemas.

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8 Comments:

At 1:08 PM, Blogger Higronauta said...

Con esos precios no es de extrañar que las descargas internáuticas sigan siendo el pan nuestro de cada día.

Apostilla: Gracias por la descubierta (once more time).

 
At 6:17 PM, Blogger Johnny said...

Magnífica entrada. Me he permitido menearlo porque es una joya.

 
At 6:43 PM, Anonymous MOTOWN FAN said...

Genial!!!!

Una joyita mas para mi coleccion del Sonido Detroit!!

GRan post

GRacias!!

 
At 9:36 AM, Blogger Ender said...

Tía Pussy, sería posible una vuelta eventual al Pegamín? una entrada simbólica. Un peíto húmedo en mi cara.

 
At 10:40 AM, Blogger Pussy Galore said...

Yo es que ahora solo trabajo por encargo :) Dime un tema y yo te escribo el mejor post sobre el mismo.

 
At 10:54 AM, Blogger Ender said...

escribe sobre drogas modernas, una cosa que viene preocupando desde siempre a los coolhunters pegamitas

o, por lo menos, ponle rayos en los ojos a tu icono favorito.

 
At 12:20 AM, Blogger Jazznoize said...

Gracias Pussy. No conocía esta interesantísima historia. Creo que refleja, una vez más, el modo de producción de números 1. El sello de la ciudad del motor, que actuaba como en una cadena de montaje. Las grandes estrellas (eran los compositores) estaban desplazados a la oscura y fría sombra. La Historia ha sido injusta con estos compositores.
En fin, repito; gracias por el ARTículo.

 
At 11:47 AM, Blogger Rizomantico said...

A mi para ser un motown me parece malísima la canción. Pero me resulta interesante la historia que comentás.
En youtube sale relacionado uno de Kenny Burrel mostrando una copia y hablando un poco sobre el disco.

Se ve que nadie pensaba comprarlo, porque el enlace a raresoulman está mal puesto XD

 

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