Monday, July 30, 2007

Corporatividad mutante

Es más probable que cuentes una mala experiencia en un restaurante que una buena. Un mal servicio, una sopa fría o una copa con restos de carmín nos dá conversación de sobremesa una semana, depende de lo plastas que sean, se puede extender a dos. Con los conciertos sucede lo mismo, especialmente si, como el de Os Mutantes, provocan furia.
Pero antes de adentrarme en una crítica destructiva, atacaré el concepto de "concierto corporativo" de patrocinadores autoindulgentes que transforma un evento en polución publicitaria y asfixia consumista. Trocabrahma, sponsorizado por la cerveza Brahma, cuenta con la colaboración de músicos brasileños y británicos, que durante unos días hacen gira en las islas: es decir, samba y capoeira junto a indie y bailo-como-el-alcohol-buenamente-me-permite. Y cervezas calientes. Qué incoherencia, despliegan todo un arsenal de artefactos publicitarios, gastan miles en traer a Four Tet y a Gilles Peterson, y las cervezas que promueven las sirven a temperatura ambiente. Mal comienzo a precio de £2.50 la botella: no tardé en pasarme al G&T.
Audiovisuales llanos y DJ que ameniza a ritmo de grandes éxitos fue lo único ofrecido a la audiencia durante la hora y media de espera hasta que Os Mutantes ocuparon el escenario. Lo peor estaba por llegar: entonces fue cuando la pesadilla se hizo carne y habitó entre nosotros.
Es por todos sabido que cuando Rita Lee dejó el grupo, éstos comenzaron una etapa de producciones mediocres y narcisismo mientras ella se lanzaba en una popular carrera que llega hasta nuestros días. De aquel grupo originario, el único en activo es Sergio Dias, un personaje con desmesurados delirios de gloria y magnificencia, que convive con la distorsionada percepción de que es una estrella de blues. Como poseído por el espiritu de Joe Satriani, nos torturó con un solo de guitarra más propio de Spinal Tap, con gestos de emoción contenida y sentimiento compartido que daban más risa que lástima. Durante los 15 minutos que duró, mi carcajada histérica fue aumentando en crescendo hasta el llanto, lo que me consuela es que no era la única. No me jodan, si decido pasar un fin de semana escuchando psicodélia lo más probable es que ande huyendo de fiebres heavies, así que Sr. Dias, déjese de riffs que como diría José II a Mozart: "Demasiadas notas", pero esta vez, de veras.
La cantante conectaba menos con el público que la prohibición de tabaco, y se esforzaba tanto por aparentar cool que terminó por saturarme; seguía la premisa del absolutismo ilustrado: "Todo para la audiencia, pero sin la audiencia" y a pesar de bailar, saltar y poner centenares de caritas que dicen: "I'm rocking it!" no nos miró ni una vez, solo tenía ojitos para Sergio, como si cantara en privado para él. Quizá la estrategia se tratase en hacernos creer que hay un affaire de por medio, como Pimpinela, pero después de Roxette, me queda poca paciencia.
Por último, el síndrome The lord of the rings: The Return of the King, es decir, la incluisión desorbitada de numerosos finales. Pienso: "Ya acaban", me pongo la chaqueta. No, una más. Me quito la chaqueta. Presenta a los miembros del grupo: "Esta es la última, entonces". Me pongo la chaqueta. De pronto hacen una especie de mega-mix con todos su éxitos. Me quito la chaqueta. Abandonan los intrumentos y se juntan todos en el centro y se despiden. Me pongo la chaqueta. Tocan dos temas más. Y cuando se van, sin mayor ovación, vuelven al bis-a-bis.
El único consuelo que me queda es no haber pagado entrada, entonces me hubiera visto con la obligación de pasármelo bien y esa hubiera sido una tarea complicada.

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9 Comments:

At 10:56 AM, Blogger Higronauta said...

Como según que materiales que han marcado nuestro imaginario (para bien o para mal) hay veces (últimamente casi todas) en que es recomendable quedarse, o bien con el recuerdo, o, simplemente con los originales, para evitar situaciones como las que comenta. Es triste que un exponente como Os Mutantes halla caído en eso que enarra...

 
At 2:11 PM, Blogger d16 said...

ufale! yo que vivo en el continente de brahma puedo decir que me da asco!! que asco!! por suerte ultimamente hay una linda colección de bebidas fermentadas procedentes de holanda, alemania y belgica!! un poco de paz para mi estomago!
Ojala yo pudiera ver a four tet en vivo!!! ojala... =(

 
At 2:49 PM, Anonymous dp said...

pues lo siento un montón, porque esas cosas duelen de verdad.
ya sabemos que lo nunca cambia es el amargo sabor de la decepción.

 
At 4:21 PM, Anonymous noemi said...

Bueno, en esos casos a veces es mejor marcharse, tan corta la vida y gastarla así....

 
At 4:28 PM, Blogger Brigado Perón said...

Os Mutantes se pasaron por aquí, donde descansan mis huesos, en Liverpool, y, claro, no fui, pero no tanto por desconfiar de qué me iba a encontrar, que sería lo más apropiado visto lo visto, sino porque, y quizá sea peor incluso, me dio una PEREZA paranormal.
A juzgar por sus comentarios creo que acerté. No hay nada peor que un concierto desilusionante o, ya de nota, un concierto-timo, como aquel de la Creedence Clearwater Revival, hace más años que matusalén, en el que cambiaron el Revival por Revisited para así hacer de la formación original un extraño conglomerado triste de lo que fue, pero que ya no es. Desde luego que el cantante, FUNDAMENTAL, no estaba. Era un concierto que se aprovechaba de la nostalgia tirando del nombre, menos mál, que dentro de lo vergonzoso, modificaron el nombre.
Disculpe el intenso rollo que me he marcado.

 
At 5:40 PM, Blogger Dr. Hichcock said...

Muy bueno lo del síndrome Lord of the Rings.
Y una lástima por Os Mutantes, por la cerveza caliente, y sobre todo por usted, que fue la más sufrida.
Un saludo.

 
At 7:45 PM, Blogger Aura said...

Con lo legendarios que son... Que penilla. Me recuerda hace algunos años que fui a ver a "The Seeds" con un señor Saxon totalmente loco que iba de Maharishi. Por lo menos aquello fue divertido.

 
At 9:34 PM, Blogger Cayetana Altovoltaje said...

Los conciertos frustrantes me ponen de mala leche y luego tengo que ir a emborracharme.
La puta corporatividad musical es la culpable de mi alcoholismo.
Muy bueno lo del síndrome LOTR.

 
At 12:00 PM, Blogger Markitos said...

Ya veo que te lo pasaste pirata. La verdad es que conozco a Os Mutantes, pero lo poco que he oido, es bastante malucho.

 

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