Wednesday, May 16, 2007

Onibaba - Kaneto Shindo



Atmósfera y silencio, esas son las dos palabras que me vienen a la cabeza cuando pienso en la extraordinaria Onibaba (1964). Si le dedico un mayor análisis, me vienen otras como supervivencia, codicia, envidia, hechizo, sexo y demonio.
El argumento está basado en una leyenda budista: Una anciana (Nobuko Otowa) y su yerna (la guapísima Jitsuko Yoshimura) habitan los pantanos, alimentándose de lo que consiguen robar a los viajantes que dan a parar a la solitaria zona, y que después asesinan. Esto les permite mantenerse mientras esperan el regreso del marido de la joven, que se fue a la guerra. La decadente vida de las mujeres se ve alterada con la llegada de un vecino, Hachi (Kei Sato), que luchó junto a él y que les trae la noticia de su muerte.
Es entonces cuando el conflicto se desata: Acongojada al principio, la chica se aventura en una relación más sexual que emocional con Hachi despertando los temores y celos de la vieja, que teme que ésta se fugue dejándola sola. La posibilidad de venganza se le plantea cuando se encuentra con un soldado portador de una extraña máscara.
Lo más impactante de la película, es por un lado lo explícito de las escenas de sexo, que para la época y nuestro deleite, resultan realistas en exceso, y por otro lado el verdadero pánico que producen las últimas escenas.

Labels:

9 Comments:

At 11:30 AM, Blogger Enrique Ortiz said...

Creo adivinar que tras la máscara o bien está el marido, que no ha muerto, o el marido muerto. Bueno, lo que quería decirle es lo mismo que ayer: que nunca la había oido y que es un gustazo aprender y anotar para ver. Un beso.

 
At 11:36 AM, Blogger The Big Kahuna said...

El fantástico japonés antiguo está repleto de este tipo de joyas. No he visto ONIBABA, pero tuve la suerte de ver en pantalla grande KURONEKO, que también es de Kaneto Shindo, y la estética y el tipo de historia son prácticamente idénticas, sólo que en esta no había máscaras de teatro nipón: les ponían dos cuernecitos y les pintaban unas rayas negras en los ojos y con eso ya estaba todo hecho, ya se sabía que el personaje era un fantasma, un espíritu o algo chungo. Y lo mejor de todo es que funciona.

 
At 11:41 AM, Blogger Markitos said...

Creo que la he visto en algún canal del satélite. Si no es esta, una muy parecida.

 
At 12:20 PM, Blogger Pussy Galore said...

Enrique, no van por ahí los tiros, pero no le digo más...

Kahuna, qué buena es Kuroneko, justo el Dr Benway hablaba de ella esta semana por recomendación mia. Kwaidan de Masaki Kobayashi es otra obra maestra.

 
At 12:24 PM, Blogger Cayetana Altovoltaje said...

A mí me da más miedo la vieja que la máscara. Tiene excelente pinta la peli. Me la apunto para cuando acabe de ver los tres capítulos de Héroes que me bajé ayer :P
Un día me echan de la uni por abusar del ancho de banda, verás.

 
At 1:10 PM, Blogger Aura said...

Buff, recuerdo que esta película se metió en mis pesadillas y no las abandonaba. Me parecieron unas imágenes muy inquietantes. Deliciosamente inquietantes, por eso...
Grandísima.

 
At 6:11 PM, Blogger Higronauta said...

Acabo de sufrir un vacío espacio-temporal, pues si bien juraba que había visionado esta cinta ¡No consigo recordar nada! (Creo que va a ser momento de plantearse visitar al geriatra...)

 
At 9:24 PM, Blogger Dr. Hichcock said...

Me encanta esta película. Y la fotografía quasi-fantasmal de los arrozales (¿eran arrozales?) moviéndose al viento. Inolvidable.

 
At 4:56 AM, Blogger d16 said...

esto no es como spiderman 3

 

Post a Comment

<< Home