Tuesday, March 28, 2006

Tras los pasos perdidos

Un fin de semana de lo más civilizado: el viernes fui a la inauguración de la exposición de Lindsay en OneZero, y cuando acabó, nos tomamos un par de vasos de vino en el pub. El sábado celebramos el cumpleaños de David, cenamos chili y bebimos pintas, porque si hay algo que he aprendido con la edad es a apreciar la genial combinación que supone picante y cerveza. A la 1 me cepillaba los dientes con el pijama puesto. El domingo fui a ver Hostel, que me decepcionó por su falta de sangre. Mis fines de semana ya no son lo que eran, aquellos viernes en que salia de trabajar con la mirada hipnótica en dirección al camello más próximo y comenzaba mi delirio lisérgico: pub, local techno más ruidoso de Edimburgo, fiesta privada en la que aparcar los excesos mentales, donde alternaba con lo peorcito de cada vecindario y consumía veneno puro, mientras hacia tiempo hasta que el primer pub de la mañana abria. Dias de vino y rosas. Hay algo de todo eso que sigo añorando y que aún hoy me atormenta un poco cuando me levanto un sábado por la mañana sin resaca. Aquellas insanas fiestas repletas de personajes estrambóticos las guardo con un recuerdo especial. Personajes que nacen el viernes por la noche y mueren el domingo, son destruidos los lunes para renacer el fin de semana. Con ellos compartes las conversaciones secretas, tus fantasmas más ocultos, incluso compartes misterios de ti mismo que ni siquiera tú conocias. Hay conversaciones que están siempre patentes pero que nadie se atreve a mencionar… excepto los que conocen los placeres de las drogas, el alcohol y la obsesiva pasión por la música. Seres anónimos que durante unas horas se convierten en confesores y mejores amigos, sin caer en la cuenta de que al dia siguiente no recordarás ni su existencia.
Cuando llegué a Edimburgo di a parar con un francés enfermizo que no duraba en ningún trabajo más de tres dias ni en ningún local más de una hora. De Gerarld, tras unos cuantos follones, nunca más se supo. La última vez que lo ví fue en una fiesta, el anfitrión le estaba echando a patadas del piso por haber reventado una enorme puerta de cristal. La vez anterior, provocaba un accidente a un motorista un dia de lluvia torrencial. Una falta de respeto personal atrae constantemente problemas. Fat Kev era de armas tomar, un tio enorme, que sobrevivia del subsidio del paro, no habia trabajado en su vida. Se mantenia despierto de viernes a domingo, en un proceso que llamaba "build the rocket". Construir el cohete era beber y engullir éxtasis compulsivamente con la única finalidad de machacar su cerebro para el domingo, empapar los pocos residuos que le quedaban con ácido líquido. Eso era para él el momento más esperado de la semana. When the rocket takes off. El año pasado me lo encontré por la calle con un aspecto lamentable. Le invité a cenar por pura pena, y tres semanas después aún residia en casa. Se agenció unas llaves y convirtió mi comedor en su guarida apestosa... expulsarlo fue un valle de lágrimas, me lloró y suplicó, incluso llegó a decir que viviría en el armario, que no le importaba. Una vez me deshice de él, me tocó deshacerme de la peste que dejó tras de sí, eso fue más difícil.
Christie terminaba siempre desnuda, sabia encontrar el momento para quitarse la ropa como si aquello fuera el proceso más natural. Nos tenia acostumbrados, asi que dejó de sorprendernos y dejamos de mirar. Rachel preferia la acción directa y siempre arrastraba al primer mequetrefe a tiro a una de las habitaciones. Poco le importaba quién estuviera en ella, la gente siempre terminaba largándose. Qué tiempos…

12 Comments:

At 11:20 AM, Blogger Don Julito said...

pues en el Pegamín la peña es un poco así....lo que pasa que es un campo de nabos...

 
At 11:24 AM, Blogger Aura said...

:) En mi caso los personajillos que me he ido encontrando son un poco más castizos. Algo así como si el Hidalgo que aparece en "el Lazarillo de Tormes" se pusiera de speed los siete días de la semana.
Igualmente la entiendo.
Ay, como pasa el tiempo.

 
At 11:35 AM, Blogger Pussy Galore said...

DonJu, los del Pegamín son asi, solo que además hablan de las madres de los otros :)
Aura, aqui tambien son castizos a su manera, algo asi como Oliver Twist pinchando drum'n'bass

 
At 11:57 AM, Blogger JOLGORIO said...

Que buen rollo ese del desbarre total, yo lo sigo practicando aunque menos pues la recuperacion del cuerpo es cada vez mas lenta y tardo unos dos o tres dias en recuperarme, pero no abandones totalmente que es insano. Espero encontrarte en el proximo descontrol, aunque tu evitame un poco que soy algo del estilo del colega frances ese, siempre me pasan cosas muy extrañas. Un besazo amiga.

Por cierto los camellos ahora son como los de las pizzas, van por las casas.

 
At 2:49 PM, Blogger 1977 said...

Ay, si hubiésemos coincidido en nuestras respectivas épocas politoxicómanas, Pussy... :D

 
At 3:09 PM, Blogger Pussy Galore said...

... no estaria yo en Edimburgo, querido 77 :)

 
At 3:34 PM, Blogger Higronauta said...

La galería de personajes que entran y salen de la vida de uno (cual camareros en un restaurante) conforma, normalmente, un delicioso compendio de antropología. Lo curioso es que, la mayoría de veces, tenga que pasar el tiempo, para que una vez pasado todo por el tamiz de la memoria, cada uno ocupe el lugar correspondiente. Lástima que a veces, eso resulte tarea hercúlea, por no decir imposible.

 
At 4:06 PM, Blogger Markitos said...

Coño, y yo creía que mis compañeros de internado (a uno le pillarón en pleno acto con una muñeca hinchable) y los del colegio mayor (opositores incluidos, menuda fauna)erán lo más extranvagantes que me había echado en la cara. Estos británnicos nunca defeccionan.

 
At 5:39 PM, Anonymous dr. fungus said...

la salud es lo que termina determinando un cambio de hábitos forzoso. hay que pactar con el cuerpo, esto es muy poco punk. yo no le machaco durante horas interminables, a cambio me permite seguir disfrutando con moderación (jaja) de las benditas drogas sin que me de un síncope. claro que algunas veces no llegamos a un entendimiento.

 
At 7:10 PM, Blogger Berbercho Productions said...

Todos pasamos de vez en cuando por el "Proyecto Chavalote", pero no está mal volver al lado oscuro de vez en cuando.
A mi me pasa cada vez que acavo en el Kenthuky (y no hablo del de los pollos)

 
At 1:38 AM, Blogger 1977 said...

... no estaria yo en Edimburgo, querido 77 :)

;)

 
At 8:23 AM, Blogger lak_brona said...

Uff qué pánico me dan a mi estos que se te pegan al armario y no entienden un adiós como despedida. Tendría el rocket con la transmisión fundida?

 

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