Wednesday, January 17, 2007

Suicidio

"Uno de los mayores logros de la razón es el de saber decidir a tiempo cuándo abandonar este mundo" dijo Thomas de Quinzy. A esto yo añadiría: "Y uno de los mayores logros del buen gusto es hacerlo adecuadamente". Por desgracia, el buen gusto es un don más escaso que la razón.
Todas estas reflexiones vienen por algo que me sucedió el sábado por la tarde. Volvía hacia casa cruzando el puente del Norte después de hacer las rebajas. Abstraída pensando en lo bien que había aprovechado mis libras, el sonido de sirenas policiales me trajeron de vuelta al mundo real. La multitud se agolpaba en torno a un caballero de unos 45 años y con chaqueta de táctel azul, que sobresalía no por el brillo del material, sino porque estaba de pie sobre la baranda del puente mirando al vacio. Pensé que al fin y al cabo, este iba a resultar un fin de semana interesante.
Pronto cortaron el tráfico y la zona se plagó de uniformes azules y mirones que, como yo, disfrutaban de los hechos como quien espera, y de un modo retorcido desea, que el toro pille al torero.
Unos minutos malgastados, lejos de ver una escena sangrienta, lo que ví fue algo que los medios llaman triunfo policial. Dos gordos gendarmes agarraron por los brazos al suicida que no prestó resistencia alguna y los coches volvieron a circular con normalidad. "Qué decepción", pensé, y por un momento reproché al imprudente no haber saltado. Hay que tener determinación, sobre todo si para tales menesteres se elije un lugar público. Es más, si se inclinan por esta opción, yo les recomendaría un enfoque más atrevido y escandaloso, algo que se quede grabado en la retina del espectador para el resto de sus días, que dé que hablar a la prensa y en las sobremesas. No sea cenizo, suicida sí, cenizo, no. Súbase a la torre de la iglesia, quémese a lo bonzo y láncese al vacío con un flagrante alarido. Si abajo hay verjas de barrotes apuntados y tiene la posibilidad de quedarse clavado en ellas, la estampa ya se me antoja delicadísima. Y si no, pues se encierra en el baño y se cortas las venas, o es que no han visto suficientes películas? Por cierto, que si es de estos a los que yo llamo suicidas tímidos no se haga un corte trasversal. No funciona y lo único que conseguirá será una reprimenda del cirujano de guardia y otra de su madre. Esta opción yo la asocio a niñas pijas con ganas de llamar la atención pero poco vigor y empuje.
Sea atrevido y déjese de mediocridades, cite a fotógrafos, coloque cámaras, mande invitaciones a sus amigos y familiares, disfrázese, contrate fuegos artificiales y que una agencia publicitaria le haga campaña. Ya que se vá, despídese por todo lo alto.
Ahorcarse es también bello, pero si aprecia mis consejos, huya de habitaciones cerradas, salga a la calle, que su última bocanada sea de aire fresco. Muestre su disconformidad con el sistema colgándose a las puertas de El Corte Inglés, Ikea o McDonalds si lo que quiere es dar una lección en contra de la obesidad. Estoy segura de que ninguno de los niños presentes querrá volver a poner un pie en la cadena hamburguesera. Cree traumas infantiles por una sociedad sana, váyase de este mundo con mensaje.
Las armas no me disgustan, siempre y cuando sepa cómo utilizarlas. Las pistolas, si bien difíciles de conseguir en nuestra conservadora España, tienen la ventaja de la explosión sonora y la salpicadura de sangre, pero convendrán conmigo que esta es una escena de interiores, habrá que buscar cortinajes adecuados y un mobiliario acondicionado, nada de mesas y sillas de abuelo muerto. Moquetas estampadas, lámparas de pie, sillones tapizados, alfombras persas y cuadros a ser posible pertenecientes al romanticismo en las paredes. Me atrevería a sugerir esta opción en el caso del suicidio coletivo, cuantos más cuerpos desparramados por la estancia, mejor.
Por lo que no paso es por el veneno o la sobredosis de barbitúricos. Recuerde la leyenda de Lupita Vélez, la pobre. Tras una preparación decente en la que llegó a invitar a sus amigas a cenar en un restaurante mejicano de despedida, Lupita cometió el descuido de atiborrarse a somníferos. Murió, sí, pero la reacción con el chili de la cena fue tal, que su cadáver fue hallado en el báter, entre vómitos. y esto, señores míos, no es buen gusto.
Personalmente, si algún día la escasa razón que me queda decide abandonarles, lo tengo claro, me iría a Tokyo y bebería mi peso en whisky a diario, Leaving Tokyo. Desayunaría ácido líquido, almorzaría MDMA, merendaría cocaína y cenaría heroína, también las mezclaría, no me tomen por purista. Mientras, mantendría un blog en el que contaría todos mis pensamientos finales.
Por último y por el bien del arte, no intenten jamás detener a alguien que ha decidido marcharse. Para almas delicadas como la mía, eso supone un fracaso de la razón.

18 Comments:

At 12:15 PM, Anonymous Anonymous said...

Irse con una sobredosis de Heroina tiene que ser la ostia padre!! el problema es que no calcules bien y quedes resonado

 
At 12:53 PM, Blogger Kaleidoscope Girl said...

Lo del "Leaving Tokio" se parece a una historia que oí de uno que se encerró con siete putas y siete gramos de coca para morir esa nochaza. Lo que no sé es si será leyenda urbana, pero qué bonito es dejarse llevar por los cuentos de las calles.

Y a Tommy no le haga mucho caso que cuando dijo eso seguro que había metido una bolita de opio por el ojete. redios.

 
At 1:08 PM, Blogger sin said...

Yo creo que me cargaría de pastillas de la paz y, ya con un buen colocón, me tiraría en pijama y con mis zapatillas de oso desde uno de los sitios más altos de la tierra: la catarata del angel esa, quizás.

me alegro de su regreso, Lady Pussy.

 
At 1:24 PM, Anonymous Anonymous said...

Si alguien toma la decisión de suicidarse no es para alejarse poco a poco de la barandilla! Qué marica.

 
At 2:35 PM, Anonymous Anonymous said...

Magistral su entrada..bienvenida de nuevo

 
At 4:49 PM, Anonymous Anonymous said...

que tan esperado regreso!
con respecto al post, la verdad es que yo he fantaseado con mi ida, muy silenciosa por cierto, solo tendida en mi cama, abandonada al olvido y encontrada por el portero del edificio; pero ahora lo reflexiono, y de verdad deberia hacer una huida mucho mas glamorosa.

 
At 6:13 PM, Anonymous Jules Uijttewaal said...

El último párrafo es brillante. Bienvenida

 
At 7:28 PM, Anonymous dp said...

hey,futuros suicidas! para todos aquellos que en el momento de la verdad os rajéis, aquí http://www.churchofeuthanasia.org/ os pueden echar una mano gratuitamente.

 
At 10:19 PM, Blogger Atum said...

Ahorcarse es bueno para la circulación. Todo el mundo lo sabe.

 
At 5:39 AM, Anonymous Anonymous said...

Leaving Tokio, qué título más guenísimo. Me ha gustado mucho esa forma y el post es magistral. "Váyase de este mundo con mensaje" me parece un lema perfecto para una campaña. Besos.

 
At 6:28 AM, Blogger Higronauta said...

Tampoco es de descartar aquello de morir matando. En según que casos, lo más probable es que uno se vaya al otro barrio con una sonrisa de oreja a oreja (suicidio recomendado para ateos y agnósticos, por aquello de la posible privación de la entrada en el Paraíso).

 
At 8:44 AM, Anonymous Anonymous said...

Como me corresponde, debo recordarle la gula, como en la "Grande boufe". Por supuesto yo elegiría esta opción.

Aquí le dejo un link que tiene que ver mucho con esto.

 
At 8:45 AM, Anonymous Anonymous said...

Grande bouffe (es lo correcto) ;)
y este es el link:

http://tendencias-suicidas.blogspot.com/

 
At 10:45 AM, Blogger El Gran Chimp said...

Pues a mi que siempre me ha seducido más el suicidio indirecto. Me explico: atracar un banco, coger varios rehenes (mujeres y niños a ser posible), pedir pizza, pegarle un tiro a la cajera del banco en el culo, aguantar horas y horas y horas...
Y luego salir, magnum en mano, con un niño bajo el brazo, encontrarse frene a 25 coches de policía, soltar al niño, apuntar con la pistola al Teniente Furillo y gritar "hijosputaaaaaa". Y ser acribillado para convertirse en un embudo humano.
Todo este en Orange County, Los Ángeles, California, USA. A ser posible.
Si no, también vale Torrelodones.
Oe.

 
At 11:29 AM, Blogger Kaleidoscope Girl said...

Atención al post de bienvenida del blog que ha puesto baldlanders ahí, escrito con verde fosforito.

"He intentado quitarme la vida reiteradas veces, es más... he estado en un hospital Psiquiatrico por esta tendencia. Realmente eso arruinó mi vida"

¿os apetece acabar con ella a machetazos también, no?

 
At 11:34 AM, Blogger Pussy Galore said...

yo cuando leo estas cosas me entran ganas de vivir sólo para convertirme en un serial killer. eso será otro post.

 
At 11:01 AM, Blogger el zurdo said...

Mi madre era una gran aficionada al suicidio, tanto a practicarlo como a incitar a quienes la rodeaban a animarse a imitarla (más que nada por escapar de su conflictiva convivencia -ya lo dije hace poco en el blog de Fruno: Baby Jane y tal...-). Su momento de gloria (valga la redun, porque así se llamaba) fue cuando pretendió tirarse desde lo alto de EL CORTE INGLES de Goya (creo que salió en la prensa de la época y todo).
Mis dos intentos consumados (o sea, no sólo soñados) fueron en el mansoniano año 69 y las dos veces por ingesta de sustancias poco digestivas: en un retrete de bar de carretera me intenté comer entera la pastilla de jabón de pera del lavabo (estos jabones que estaban ensartados en una barra metálica al lado del grifo) y, meses después, con un cocktail de todos los neurolépticos maternos (HUBERPLEX, MEDOMINA, VALIUM, MELERIL, etc) pero, dado el exceso de la ingesta, aunque acabé en cama de hospital, con lavado de estómago y gotero en vena, por lo visto la cosa tuvo su punto a lo Lupe porque eché la pota en la ambulancia.
Más mayorcito tuve nuevas tentaciones suicidas: la más bizarra, cuando Clara Morán no me dejó entrar en OVIFORMIA y sólo encontré en el botiquín casero una caja de supositorios ROVI (aunque soy bastante fan del personaje de Michel Piccoli en LA GRANDE BOUFFE al final me abstuve por parecerme una muerte demasiado risible, sobre todo en un sujeto de vientre tan suelto como soy yo).
En cuanto a suicidas notorios, algunos de ellos son gente que amo como carismas y presencias de cabecera y velan mis sueños y vigilias (Drieu, Mishima, Morrison, a la cabeza).

 
At 11:24 PM, Anonymous Anonymous said...

Me encanto este blog en serio que tenes toda la razon, pero el problema a veces es el siguiente, cuando tu quieres morir de una manera elegante llamemoslo asi, es dificil encontrar una manera de hacerlo, como tu dices, hay suicidas timidos, pero digamos qu soy del tipo elegante, dejar un mensaje es muy buena idea, pero lo de despedirce por lo alto no es de muchos, asi que, que recomendarias para este suicida elegante, algo limpio, sutil, y clasico...........

 

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